martes, 13 de marzo de 2012

Que es el Protocolo de Montreal


Aduanas contribuye con la Preservación de la Capa de Ozono.
La protección al Medio Ambiente y los Recursos Naturales se ha convertido en el día de hoy en un accionar obligatorio, y no sólo de un grupo de personas, sino también, de entidades públicas, privadas del entorno nacional, así como también del internacional. Las acciones que llevamos a cabo en el comercio, están de una u otra forma relacionada con el ambiente. Según el M.Sc. Marco Otoya Chavarría[1], el desarrollo del comercio está estrechamente ligado al medio ambiente. Los procesos de industrialización cada vez más han ido depredando diferentes áreas ambientales, como son el caso de los bosques, la fauna marina, el envenenamiento de población por el uso indiscriminado de plaguicidas y químicos industriales y el no menos importante: el agujero que ha ido incrementando de tamaño de la Capa de Ozono.
Promover el cuidado del Medio Ambiente y los Recursos Naturales no es un tema aislado de la Dirección General de Aduanas y esto ya no se queda en la teoría, sino que es una realidad en el accionar de los funcionarios de esta institución que están fielmente comprometido con los cuidados del Medio Ambiente y la Salud Humana, tanto así, que va desde las más altas instancias de mando hasta los ojos de la institución en las administraciones: Los Aforadores.
Hemos escuchado frases como:  “La Dirección de Aduanas Apuesta por el Verde”, “Responsabilidad Compartida”, “Aduanas Verdes”, “Quisqueya Verde”, “Volvamos al Verde”, todas ellas enmarcadas dentro de los Acuerdos Multilaterales Medio Ambientales (AMUMAS) y las instituciones relacionadas, tales como el Protocolo de Montreal, la Convención de Washington o CITES, el Convenio de Basilea, el Convenio de Rotterdam, Estocolmo entre otros. En general, estas iniciativas contribuyen al logro de la conservación del medio ambiente y la salud humana.
Dentro de estos acuerdos ambientales multilaterales establecidos en los últimos 40 años, se destacan la Convención de Viena para la Protección de la Capa de Ozono y su Protocolo de Montreal, instrumentos creados para la reparación y recuperación del escudo protector de la Tierra. La forma en que estos instrumentos han sido financiados e implementados constituye un ejemplo inspirador: la acción conjunta de las sociedades del planeta es posible.
El próximo 16 de septiembre se celebra el Día Internacional para la Preservación de la Capa de Ozono. Esta fecha fue elegida en 1995 por la Asamblea General de las Naciones Unidas para conmemorar la firma del Protocolo de Montreal.
Que es el Protocolo de Montreal?
El problema de la Capa de Ozono llevó a que la comunidad internacional, a través de las Naciones Unidas, convocara una acción global en la década de los 80. Esto se tradujo en el Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono, el cual insta a los países participantes, a tomar medidas para proteger la Salud y el Medio Ambiente, a través de la cooperación en investigación científica  y tecnológica.
Posteriormente, en 1989 la República Dominicana pasó a ser uno de los 155 países adherentes al Protocolo de Montreal relativos a las Sustancias que Agotan la Capa de Ozono (SAOs), que es un instrumento internacional, jurídicamente vinculante, cuyo objetivo es limitar, controlar y regular la producción, el consumo y comercio de los SAOs. Actualmente el Protocolo tiene más de 190 Partes[2] y es considerado el acuerdo ambiental más exitoso.

El acuerdo fue negociado en 1987 y entró en vigor el 1º de enero de 1989. La primera reunión de las Partes se celebró en Helsinki en mayo del 1989. Desde ese momento, el documento ha sido revisado en varias ocasiones, en 1990 (Londres), en 1991 (Nairobi), en 1992 (Copenhague), en 1993 (Bangkok), en 1995 (Viena), en 1997 (Montreal) y en 1999 (Beijing).
Si todos los países cumplen con los objetivos propuestos dentro del tratado, la Capa de Ozono podría recuperarse para el año 2050. Debido al alto grado de aceptación e implementación que se ha logrado, el tratado ha sido considerado como un ejemplo excepcional de cooperación internacional.
El Protocolo de Montreal entró en vigencia en la República Dominicana  en el 1989 y desde entonces ha trabajado en el calendario de reducción de las SAOs, cuya meta final es la eliminación de esas sustancias. Para esto, el Ministerio de Medio Ambiente ha dado a la Dirección General de Aduana toda la asistencia técnica en los sectores de Gases Refrigerantes, Espumas, Aire Acondicionado, Solventes, Productos para la Agricultura, Extinguidores de Incendio, entre otros, incluyendo la difusión y sensibilización pública.
Dejar de producir desde 1990 las sustancias conocidas como Clorofluorocarbonos (CFCs) ha aliviado el avance del cambio climático. La acción internacional concertada sobre CFCs es una oportuna demostración de que, a través de propósitos comunes y esfuerzos coordinados, podemos reducir el riesgo de nuestro planeta y construir un mundo seguro para las futuras generaciones.
El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente –PNUMA- apoya en la República Dominicana las acciones que permiten al país cumplir con los compromisos adquiridos en el Protocolo de Montreal.  Para ello se creó el Programa Nacional de Ozono en el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales con el propósito de fortalecer iniciativas para reducir las Sustancias Agotadoras del Ozono (SAOs) mediante un sistema de licencias y medidas efectivas para combatir el tráfico ilícito de sustancias prohibidas.
La Dirección General de Aduanas, a través de la Iniciativa Aduanas Verdes, el Depto. de Estadísticas, la Subdirección de Tecnología, entre otros, desde hace algunos años participa de forma activa en comisiones interinstitucionales, entre los que están el Ministerio de Medio Ambiente, a través del Programa Nacional de Ozono (PRONAOZ) en donde se han gestado planes estratégicos, y acciones concretas que coadyuvan en el control y tráfico ilícito de sustancias consideradas como agotadoras del  Ozono (SAOs).
De esta manera Aduanas continuará apoyando las acciones de manera que la República Dominicana alcance la meta de erradicar el consumo de CFCs, también contribuir a que el país cumpla con el esquema de reducción global de HCFCs para el 2025. El ejemplo del Protocolo de Montreal envía un poderoso mensaje: las acciones para enfrentar el mayor desafío global no solo son posibles sino que sus beneficios financieros y humanos serán, con toda seguridad, mayores que sus costos.
Luego de todo esto expuesto anteriormente, es muy válido preguntarnos  ¿Y yo, como contribuyo a salvar el medio ambiente?
1)   No usando productos que contengan Sustancias Agotadora de la Capa de Ozono (SAOs), como son Gases Refrigerantes, Halones, Bromuro de Metilo.
2)   No liberar SAOs al Medio Ambiente.
3)   Si su sistema de aire acondicionado o refrigeración no enfría, solicite asistencia técnica capacitada.
4)   Antes de comprar un producto en spray (desodorante, pintura, insecticida, aerosoles, etc.), debe verificar que contenga en la etiqueta la siguiente frase ´Inofensivo a la Capa de Ozono´, ´Este producto no daña la Capa de Ozono´, ´No contiene CFCs´, ´Protege la Capa de Ozono´, ´LF – Libre de Freones´, o similares.

[1] Otoya, Marcos. Prof. Costarricense, de la Materia Comercio y Ambiente, Maestría en Gerencia del Comercio Internacional, impartida en él Instituto Técnico de Santo Domingo (INTEC), con doble titulación por la Universidad Nacional de Costa Rica (UNA). Labora para el Centro Internacional de Política Económicas (CINPE).
[2] Entiéndase por Partes a los Países firmantes del Acuerdo.

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